El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) 2026 ya es oficial. El Boletín Oficial del Estado ha publicado el Real Decreto 126/2026, por el que se fijan las nuevas cuantías del salario mínimo con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.
Esta actualización supone un incremento del 3,1 % respecto al año anterior y tiene un impacto directo tanto en trabajadores como en empresas.
Más allá de la cifra mensual, el nuevo SMI 2026 implica revisar nóminas, calcular atrasos, actualizar cotizaciones a la Seguridad Social y analizar el posible efecto arrastre en las estructuras salariales.
¿Qué es el SMI y cuál es su base legal?
El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es la retribución mínima legal que debe percibir cualquier persona trabajadora por cuenta ajena por una jornada completa de trabajo.
Su regulación se encuentra en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre. Este precepto establece que el Gobierno fijará anualmente el SMI mediante Real Decreto, teniendo en cuenta factores como el Índice de Precios al Consumo (IPC), la productividad media nacional y la coyuntura económica general.
El SMI actúa como un suelo salarial obligatorio en todo el territorio nacional, garantizando una retribución mínima para las personas trabajadoras.
Cómo se verifica el cumplimiento del SMI
El cumplimiento debe analizarse en cómputo anual, no únicamente en el salario base mensual.
- La suma total anual no puede ser inferior a 17.094 euros brutos.
- En contratos a tiempo parcial, se aplica proporcionalmente.
- Si el convenio colectivo fija cuantías superiores, prevalece el convenio.
Cuáles son las cuantías oficiales del SMI 2026
El SMI 2026 se incrementa un 3,1 % y queda fijado en:
- 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas.
- 17.094 euros brutos anuales.
- 1.424,50 euros mensuales en 12 pagas (con extras prorrateadas).
- 57,82 euros diarios para contratos temporales de hasta 120 días.
- 9,55 euros por hora en el sistema especial de empleadas del hogar.
Estas cuantías constituyen el mínimo legal obligatorio.
Aplicación retroactiva del SMI 2026: implicaciones prácticas
El nuevo Salario Mínimo Interprofesional para 2026 se aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Esto significa que, aunque su aprobación se haya producido con posterioridad, sus efectos económicos se entienden vigentes desde el inicio del año.
En la práctica, esta retroactividad obliga a las empresas a revisar todas las nóminas emitidas desde el 1 de enero para comprobar que ningún salario haya quedado por debajo del nuevo mínimo legal.
Qué implica la retroactividad
La aplicación retroactiva del SMI implica que las empresas deberán regularizar aquellas retribuciones que hayan quedado por debajo del nuevo importe fijado. Además, será necesario abonar los atrasos correspondientes por las diferencias salariales generadas desde enero.
Asimismo, esta actualización puede conllevar la revisión y adecuación de las bases de cotización, así como la corrección de posibles diferencias en los seguros sociales ya presentados, lo que puede requerir liquidaciones complementarias ante la Seguridad Social.
Qué deben hacer las empresas paso a paso
Ante la entrada en vigor del SMI 2026, es recomendable:
- Identificar trabajadores por debajo del mínimo: El primer paso consiste en revisar la retribución anual en cómputo global de la plantilla para detectar posibles salarios inferiores al nuevo SMI. No debe analizarse únicamente el salario base, sino el conjunto de percepciones salariales, y siempre en proporción a la jornada en contratos a tiempo parcial.
- Analizar la aplicación de absorción y compensación: Es necesario comprobar si la subida puede compensarse o absorberse con complementos salariales ya existentes, conforme a lo previsto en el convenio colectivo aplicable o en el contrato de trabajo. Este análisis debe realizarse con cautela, teniendo en cuenta los límites legales y la interpretación jurisprudencial.
- Calcular diferencias salariales: Una vez detectados los casos afectados, deben calcularse las diferencias generadas desde el 1 de enero de 2026. Este cálculo debe incluir salario mensual, pagas extraordinarias (prorrateadas o no) y cualquier otro concepto salarial que forme parte del cómputo anual.
- Abonar atrasos: Las cantidades resultantes deberán abonarse como atrasos en nómina, identificándolas claramente para garantizar transparencia y correcta trazabilidad contable.
- Actualizar cotizaciones: La regularización salarial puede implicar la actualización de las bases de cotización y, en su caso, la presentación de liquidaciones complementarias ante la Seguridad Social por diferencias en los seguros sociales ya ingresados.
- Documentar correctamente la regularización: Por último, es fundamental conservar documentación acreditativa de los cálculos realizados, los criterios aplicados y las comunicaciones efectuadas a las personas trabajadoras, reforzando así la seguridad jurídica de la empresa ante posibles comprobaciones o reclamaciones.
Absorción y compensación del SMI 2026
El Real Decreto que fija el SMI 2026 permite aplicar el mecanismo de absorción y compensación cuando la retribución anual de la persona trabajadora, en cómputo global, ya supere el nuevo salario mínimo. Esto significa que no siempre es obligatorio incrementar automáticamente el salario base si el conjunto de percepciones salariales ya alcanza o supera el umbral mínimo anual establecido.
La clave no está en cada concepto aislado, sino en el total anual percibido, siempre que se trate de conceptos salariales computables.
Cuándo puede aplicarse
- Cuando el salario anual ya sea superior a 17.094 euros: La absorción y compensación resulta posible si, en cómputo anual y considerando todos los conceptos salariales computables, la persona trabajadora ya percibe una cantidad superior al nuevo SMI fijado para 2026. No basta con analizar el salario base de forma aislada; debe verificarse el total anual efectivamente percibido, en proporción a la jornada realizada.
- Siempre que no exista limitación en convenio colectivo: Es imprescindible revisar el convenio colectivo aplicable, ya que puede contener cláusulas que limiten o excluyan expresamente la posibilidad de compensar o absorber la subida del SMI con determinados complementos. En caso de prohibición convencional, la empresa deberá adaptar la retribución conforme a lo previsto en el propio convenio.
- Siempre que se respete el mínimo anual total: En todo caso, tras aplicar la compensación o absorción, la retribución anual no puede quedar por debajo del mínimo legal establecido. El SMI actúa como un suelo indisponible, por lo que cualquier ajuste debe garantizar que el importe final en cómputo anual cumple plenamente con la cuantía fijada por el Real Decreto.
La aplicación de este mecanismo requiere un análisis individualizado, teniendo en cuenta la estructura salarial concreta, la jornada del trabajador o trabajadora y la regulación convencional aplicable en cada caso.
Impacto del SMI 2026 en el coste laboral total
El incremento del SMI 2026 no solo implica un aumento del salario bruto que perciben las personas trabajadoras. También tiene un efecto directo en el coste laboral total que asume la empresa.
Al elevarse la base salarial mínima, aumentan automáticamente las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, lo que incrementa el coste real por trabajador. En particular, se ven afectadas las cotizaciones por contingencias comunes, así como las aportaciones empresariales por desempleo y formación profesional.
En consecuencia, el impacto económico del SMI debe analizarse desde una perspectiva global, ya que el coste empresarial supera ampliamente la cuantía del incremento salarial neto.
Efecto arrastre en estructuras salariales
Más allá del aumento directo en los salarios más bajos, el SMI puede generar un “efecto arrastre” en la estructura retributiva interna de la empresa.
Cuando las categorías inferiores se aproximan o igualan a niveles salariales superiores, puede resultar necesario revisar otras posiciones para mantener la coherencia interna, la jerarquía profesional y la equidad organizativa. Este fenómeno es especialmente relevante en sectores intensivos en mano de obra, donde una parte significativa de la plantilla se sitúa en franjas salariales próximas al mínimo legal.
Por ello, el análisis del impacto del SMI debe incluir no solo el cumplimiento legal inmediato, sino también la planificación estratégica de la política salarial.
SMI 2026 e IRPF: tratamiento fiscal
El Gobierno ha previsto mecanismos para evitar que las personas trabajadoras que perciben exclusivamente el SMI comiencen a tributar por IRPF como consecuencia directa de la subida.
No obstante, el impacto fiscal dependerá de las circunstancias individuales de cada contribuyente, como su situación familiar, grado de discapacidad o existencia de otras rentas. Por ello, aunque la norma trate de neutralizar el efecto fiscal para los perceptores del SMI, cada caso debe analizarse de forma individualizada.
Evolución del SMI en España (2018–2026)
La evolución del Salario Mínimo Interprofesional en los últimos años ha sido especialmente significativa. En 2018, el SMI se situaba en 736 euros mensuales. En 2026, alcanza los 1.221 euros mensuales, lo que supone un incremento acumulado aproximado del 66 %.
Este crecimiento sostenido tiene un impacto estructural en la planificación empresarial, especialmente en sectores con márgenes ajustados o alta dependencia de empleo con salarios próximos al mínimo. La evolución del SMI se ha convertido así en un factor estratégico dentro de la gestión laboral y financiera de las empresas.
Preguntas frecuentes sobre el SMI 2026
A continuación, resolvemos algunas de las dudas más habituales que surgen tras la aprobación del SMI 2026, especialmente en relación con su entrada en vigor, la obligación de abonar atrasos, su aplicación en contratos a tiempo parcial y el impacto en las cotizaciones sociales.
¿Cuándo entra en vigor el SMI 2026?
El SMI 2026 se aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, con independencia de la fecha concreta de aprobación del Real Decreto.
¿Es obligatorio pagar atrasos?
Sí. Cuando el salario abonado desde enero haya quedado por debajo del nuevo mínimo legal, la empresa debe regularizar la situación y abonar los atrasos correspondientes.
¿Afecta a contratos a tiempo parcial?
Sí. El SMI se aplica de forma proporcional a la jornada pactada. En contratos a tiempo parcial, el importe mínimo se calcula en función del porcentaje de jornada respecto a la jornada completa.
¿Aumentan las cotizaciones sociales?
Sí. Al incrementarse la base salarial mínima, también aumentan las bases de cotización y, en consecuencia, las aportaciones empresariales y del trabajador a la Seguridad Social.
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